Análisis semanal: la victoria de Alberto y la política en Misiones a tres semanas de las urnas

Análisis semanal

* Jefe de redacción de Misiones Online

El presidente Alberto Fernández volvió a encontrar en la política exterior los avances que se le niegan en otras áreas de gestión y su ministro de Economía, Martín Guzmán, consiguió levantar su deteriorada figura gracias a la reapertura de la conversaciones en torno a la deuda con el FMI, asunto que nadie del Frente de Todos está en condiciones de llevar adelante mejor que el titular de Hacienda.

 

Quienes presagiaban que Alberto sería incapaz de establecer lazos con las potencias del “occidente civilizado” y se encerraría en una diplomacia de barricada junto a outsiders como Venezuela e Irán volvieron a quedar en ridículo. El presidente se reunió con los presidentes o primeros ministros de Portugal, España, Francia e Italia y de todos ellos se trajo compromisos de apoyo para la renegociación de la deuda con el FMI.

 

También quedaron en off side los vaticinios de un enfriamiento de la relación con el Papa Francisco después de la sanción de la ley de aborto legal en Argentina, propuesta y militada por el presidente Alberto Fernández.

 

Bergoglio no solo recibió a Alberto sino que además organizó para la fecha un seminario sobre sostenibilidad de la deuda con la participación de Yanet Yellen, secretaria del Tesoro de Estados Unidos; el premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz; la directora del FMI, Kristalina Georgieva, y el prestigioso académico de Columbia, Jeffrey Sachs. Actividad de la que participaron Martín Guzmán y el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz, dos de los funcionarios que gozan de la mayor confianza del presidente.

 

Con la directora del FMI tuvo una reunión cordial plagada de buenos deseos pero pocas definiciones. Fernández le pidió puntualmente eliminar la sobretasa que debe pagar Argentina por el mega crédito que recibió Mauricio Macri.

 

“Tomé nota de la solicitud del presidente Fernández de reformar la política de sobrecargos del FMI y consultaré con nuestros miembros sobre este tema”, se limitó a responder la funcionaria del organismo de crédito a los medios de prensa.

 

Pero tal vez la reunión más importante fue la que sostuvo con John Kerry, exsecretario de Estado de Barack Obama, actual enviado especial para el Clima de Joe Biden y desde hace décadas uno de los íconos mundiales del partido demócrata estadounidense.

 

Argentina tiene muy buenas razones para cultivar buenas relaciones con EE.UU., la principal de ellas es la renegociación de la deuda con el FMI. El Gobierno nacional pretende que el organismo de crédito le otorgue al país extensiones en los plazos de pago, reducción de intereses y eliminación de sobretasas.

 

El combo de beneficios que pide Argentina excede los márgenes establecidos por los estatutos del organismo, pero como ya quedó demostrado en los dos préstamos electorales que consiguió Mauricio Macri, con el apoyo del gigante del Norte, cualquier acuerdo con el FMI es posible.

 

Durante una reunión que duró más de una hora, Kerry le pidió a Fernández que organice en Argentina un encuentro sobre cambio climático que reúna a los líderes de América Latina, un pedido de los que la Casa Blanca solo hace a los estados que considera potenciales aliados.

 

El cambio de gobierno en Estados Unidos dejó fuera de foco al presidente brasileño Jair Bolsonaro y le abrió a Argentina la posibilidad de convertirse en un interlocutor privilegiado en América Latina. El tema Venezuela es al mismo tiempo la mayor oportunidad como el mayor desafío para avanzar en esa relación.

 

Tras el fracaso de todos los intentos propiciados desde Washington para desestabilizar al presidente venezolano Nicolás Maduro con acciones agresivas, la administración de Biden explora la posibilidad de impulsar una salida institucional a la crisis del país caribeño que posee una de las mayores reservas de petróleo del mundo.

 

Para ello del país del norte necesita a un interlocutor razonable con llegada a Caracas. No hay muchos además de Alberto Fernández.

 

El escollo para avanzar en esas gestiones será la interna con el kirchnerismo más dogmático con pretensiones antimperialistas.

 

Tirando piedras

 

Mientras el presidente se esforzaba por mostrar señales de fortaleza política ante algunos de los principales líderes del mundo, algunos de sus compañeros del Frente de Todos hacían todo lo posible por desmentirlo.

 

Guzmán viajó junto a Alberto en un intento por recomponer su autoridad ministerial severamente debilitada tras el fallido despido de su subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo. Pero el Senado, en el que impera la conducción de Cristina Kirchner, se encargó de volver a marcarle la cancha al aprobar un proyecto de declaración en el que solicita que los recursos que lleguen de la ampliación de los derechos especiales de giro (DEG) del FMI, se estima que llegarían unos 4.350 millones de dólares por esa vía, no se utilicen para pagar deuda sino para financiar políticas de asistencia.

 

Los subsidios para pisar las tarifas siguen siendo un tema urticante dentro de la coalición gobernante. El ministro de Economía repite que los subsidios a los consumos de energía eléctrica son “pro-ricos” y advierte respecto a la importancia de mantener la “consistencia macroeconómica” para sostener las políticas de asistencia social, consistencia que no le importa tanto al diputado líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, que presentó un proyecto para aplicar una tarifa diferenciada de gas en 40 municipios del sur del país sin especificar de dónde saldría el dinero para financiar el nuevo descuento tarifario.

 

Mientras tanto el pedido de Misiones por una tarifa diferenciada de la energía que la compense aunque sea en parte por no estar conectada a ningún gasoducto sigue juntando polvo en algún cajón.

 

Todavía con las heridas abiertas por el fallido intento de Guzmán de actualizar las tarifas de energía eléctrica y modificar el esquema de subsidios, desde el PJ emitieron un comunicado en el que identifican a los “tarifazos” como una característica del gobierno de Mauricio Macri.

 

“La Argentina de los tarifazos quedó atrás, estamos recuperando la justicia social. La actualización de las tarifas de servicios públicos contempla una estrategia de gobierno que promueve el desarrollo humano sustentable, la solidaridad organizada y una economía al servicio de la producción y el trabajo”, reza el texto firmado por el preside del PJ bonaerense, el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, que prácticamente le puso un globo amarillo en la mano a Guzmán.

 

La preocupación del ministro por la consistencia macroeconómica, contra la que atentan los subsidios así como otros desequilibrios, aumentan conforme se suceden los meses con una inflación muy superior a la proyectada a fines del año pasado.

 

El IPC de 4,1% registrado por el INDEC en abril convalida las presunciones de las consultoras privadas que estiman la inflación para el 2021 por encima del 50%. Con un acumulado de 17% en el primer cuatrimestre, el 29% anual que marca el Presupuesto 2021 para la inflación ya ni siquiera puede considerarse una expresión de deseos y arrecian los pedidos de revisión de las paritarias que cerraron tomando en cuenta ese parámetro.

 

Para los sectores bajos y medios, la inflación del cuatrimestre que cerró en abril fue todavía mayor al 17% que muestra el IPC del INDEC porque los alimentos aumentaron bastante por encima de esa medida: 4,5% el mes pasado y 23,4 de enero a abril.

 

Panorama provincial

 

Como medida para paliar los efectos de la aceleración de la inflación en los bolsillos de los trabajadores del Estado, el Gobierno de Misiones accedió a un pedido formulado desde varios sindicatos y adelantó el pago del medio aguinaldo de junio a una fecha todavía a confirmar.

 

El objetivo es brindar un alivio en el cortísimo plazo mientras se evalúan las paritarias correspondientes a la segunda mitad del año.

 

Otro de los temas centrales fue la continuidad del caso que se sigue contra el juez Pedro Fragueiro, titular del Juzgado de Familia 2 de Puerto Iguazú, acusado de reiterados episodios de abuso sexual y laboral.

 

La semana pasada el diputado renovador Rafael Pereyra Pigerl había presentado un pedido de jury contra el magistrado que posteriormente presentó su renuncia al cargo. Dicha renuncia no fue aceptada por el gobernador Oscar Herrera Ahuad, lo que permitió que el proceso del jury continuara su curso.

 

Puertas adentro, el Gobernador dejó en claro que la “tolerancia cero” frente a la violencia de género en cualquier forma es política de Estado en Misiones y respaldó ese principio al no aceptar la renuncia que presentó Fragueiro para evitar someterse al Jurado de Enjuiciamiento.

 

El jurado está integrado por la presidente del Superior Tribunal de Justicia, Rosanna Pia Venchiarutti, los ministros del mismo cuerpo Cristian Benítez y Rubén Uset; los diputados Anazul Centeno y Gustavo González y los abogados Miguel Ángel Insaurralde y Julio Cesar González Genes, quienes tendrán 60 para resolver si destituyen al magistrado.

 

Mate amargo y tabaco dulce

 

Se conoció finalmente esta semana el precio laudado por el ministerio de Agricultura de la Nación para la hoja verde y la yerba canchada. Los productores, que una semana antes habían conversado con el ministro de Agricultura de la Nación Luis Basterra, esperaban un precio cercano a los que está pagando el mercado, entre 40 y 43 pesos por kilo de hoja verde, pero en cambió el valor de ese producto fue fijado en 29,70 pesos.

 

Los productores manifestaron su descontento con el precio oficial laudado por Nación y dirigentes del sector instaron a no vender materia prima por debajo de los 43 pesos por kilo, precio que desde esta semana comenzaron a pagar algunas cooperativas como Unión de Andresito.

 

El laudo marcó una nueva desilusión del sector productivo con el Gobierno nacional que se suma al descontento que había generado el propio Basterra cuando reconoció que la Nación proyectaba utilizar dinero del Fondo Especial del Tabaco (FET), a saber dinero de los productores, para financiar planes de obra pública.

 

La buena noticia para el sector tabacalero llegó de la Corte Suprema que finalmente revocó los sucesivos recursos de amparo que había presentado la tabacalera Sarandí para no pagar el impuesto interno a los cigarrillos, desfinanciando así al mencionado FET.

 

Desde 2016 hasta ahora la tabacalera en cuestión se ahorró la friolera de 100.000 millones de pesos en pago de impuestos gracias a los recursos de amparo que presentó para no pagar impuestos. Alrededor de 4.200 millones de pesos de ese dinero le correspondían a Misiones.

 

Aunque resulta difícil pensar que la empresa vaya a reponer los 100.000 millones que no tributó, el solo hecho de que ahora sí comience a pagar el impuesto que le corresponde llevará a un incremento en la recaudación del FET.

 

Aprestos de campaña

 

La pandemia obliga a los frentes que competirán en las elecciones provinciales y municipales del 6 de junio a llevar adelante una campaña diferente, sin las aglomeraciones del típico acto partidario. La campaña transcurre mayormente a través de los medios y las redes sociales, pero también en recorridas y pequeñas reuniones en las que se cumple el distanciamiento social.

 

Ante un electorado como el misionero, que viene demostrando un alto grado de madurez a la hora de decidir su voto, antes que los discursos priman las reputaciones de los candidatos que los pronuncian. Antes que acusaciones altisonantes, peleas de cartel y disputas internas, el misionero pide soluciones, respuestas y propuestas.

 

Candidaturas surgidas del consenso, personas de trayectoria y comportamiento probado encabezan las preferencias de un electorado cada vez más arisco a las mezquindades, disputas internas y egoísmo.

 

En el escenario misionero conviven espacios que se doblaron y se partieron en el desafiante trajín del armado de las listas y otros que transitaron ese camino con tranquilidad y seguridad.

 

El Frente Encuentro Popular Agrario y Social para la Victoria, la versión local del Frente de Todos, terminó perdiendo el apoyo de varios espacios por la ambición y el autoritarismo de algunos integrantes que se creyeron dueños de las listas y de los votos.

 

Además, se observa un corrimiento de este espacio desde la representatividad de los sectores trabajadores del agro misionero hacia las organizaciones sociales que viven de planes sociales. De hecho, el primer candidato a diputado provincial es de hecho un funcionario de la ANSES encargado de repartir los planes sociales.

 

Juntos por el Cambio, no perdió integrantes, pero los quedaron afuera de los lugares privilegiados de las listas no ocultan su desinterés por la presente campaña. Prevén un revés electoral de proporciones y prefieren “no quedar pegados”. Asumiendo un discurso derrotista argumentan que la de junio “no es una elección importante” y piensan más en 2023  que en 2021.

 

En el PRO son señalados como “pichados” son los que impulsaban la candidatura de los históricos alineados con los hermanos Schiavoni y en el radicalismo los que perdieron la convención.

 

El Frente Renovador emerge como lo más sólido, confirmando la construcción que ya lleva más de una década. Se percibe una obsesión por rescatar y presentar a mejores representantes de la sociedad, personas valoradas y respetadas en cada uno de sus ámbitos, sean el deporte, el comercio, el agro, el emprendedurismo, los profesionales, la salud, la educación y principalmente la juventud.

 

Hay coherencia en la prédica del gobierno, la presentación de sus candidatos y las propuestas que llevan adelante. No hubo conflictos al conformar las listas ni disputas políticas entre sus integrantes, lo cual demuestra respeto a la sociedad, que solo demanda soluciones de parte de la política.

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